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domingo, 27 de septiembre de 2020

El rebote del viernes puede haber sido un punto crítico

Nueva semana convulsa en los índices americanos, siendo el SP500 el de volatidad intermedia frente al más picante Nasdaq que logró cerrar en positivo gracias al rebote del viernes, y el más perezoso Dow Jones que le cuesta más tanto subir como bajar, pero especialmente subir.

Siguiendo las crónicas diarias y semanales que proporciona Cárpatos en Serenity Markets y los datos de los mercados privados de squeeke metrics sabemos que no está entrando dinero de manos fuertes, que los que siguen apoyando claramente el mercado alcista son los particulares, si bien algunos Hedge Funds agresivos han abierto masivas posiciones cortas en el Nasdaq y largas en el SP500, lo que a mi entender es una estrategia de cobertura ante caídas del mercado, ya que el Nasdaq corrige más fuerte, y no una mera apuesta por la rotación de inversión de las Tech a otros sectores más defensivos o con valoraciones más bajas. En cualquier caso, los institucionales más sobrios, los fondos de estrategia más conservadora y gran volumen, no terminan de entrar como hicieron en junio, y como hicieron con fuerza en abril y marzo.

De hecho podemos ver en la siguiente gráfica semanal del SP500 que el volumen se mantiene relativamente bajo.
Aún se mantiene válido el escenario del recuento de Neely, con un recuento del gran rebote desde finales de marzo en forma de diamétrica. Si embargo, la onda F bajista comienza a durar un poco más de lo ideal, y no tengo claro que el rebote del viernes haya sido su final como luego veremos.

En la foto amplia del gráfico superior, tenemos una caída a, desde febrero de 6 velas semanales, y el rebote b  ya ha consumido 25 velas semanales, estando la figura de la diamétrica continua inconclusa, siendo lo normal que la última onda G consuma 4 o 5 velas (el mes de octubre sería alcista), y que quizás le quede bastante más aún a la onda F, que sospecho que no ha terminado. Eso nos lleva al menos a unas 30 o 31  hipotéticas velas aproximadamente para la onda b frente a las 6 de la. Recordemos que la idea de Neely es que estas ondas a y b son en su escenario principal forman parte de un gran triángulo (5 ondas abcde) expansivo, pero si la onda b prosigue consumiendo tiempo, habría que ponderar más la idea una posible plana (tres ondas abc), ya que la relación temporal de ondas entre a y b comienza a superar la relación de cinco veces la b respecto a y está relación es más asimilable a la estructura de una plana que de un triángulo, aunque ambas pueden ser.

Bien, dejando estas consideraciones al margen y aceptando el planteamiento de Neely que la caída del covid es una onda A y no una onda X, vamos a ver con un poco más de detalle este escenario en velas diarias:

En velas diarias la caída covid es una onda a no estándar. El gran rebote b según Neely es posiblemente una diamétrica cerca de completarse.

Una diamétrica de Neely es en esencia un grupo de siete ondas cuyas ondas muy similares en tiempo, especialmente seis ellas (lo que se traduce matemáticamente en relaciones temporales entre las ondas de ratios de fibonacci inferiores a 161,8% y superiores a 61,8%), y siendo una de ellas un poco distinta en tiempo (podríamos fijar una referencia fibo de hasta 2.618% o inferior al 61,8% de las adyacentes).
Si vemos siete ondas equiparables en tiempo seguidas, es probable que estemos ante una onda simétrica en formación (nueve ondas equivalentes en tiempo)
Se trata de cuatro ondas de avance del patrón o figura, y tres ondas de retroceso o contra-tendencia de la figura.
No se exige solapamiento entre las ondas contra-tendencia de la figura (b, d y f), ni importantes retrocesos fibo (a diferencia de los triángulos que se suele pedir en general al menos un 50%). Dentro de las diamétricas se espera que haya más afinidad entre tres de las cuatro ondas de avance de la tendencia de la figura, y entre dos de las tres ondas de retroceso de la figura. También podemos ver relaciones y aplicar reglas de lógica de Neely entre ondas adyacentes similares a las de los triángulos, especialmente útiles para estimar la onda g de la diamétrica.
Una pista para alertarnos de una posible diamétrica es que la onda b dure menos tiempo que la onda a, ya que esto es algo que puede suceder en diamétricas, triángulos y simétricas pero que jamás sucede en ondas planas o ziz-zags, y que la onda c no sea mucho más larga en tiempo que la onda a. Si observamos eso, o el recuento está mal o estamos ante una diamétrica o quizás una simétrica (9 ondas practicamente idénticas en tiempo), estaremos probablemente ante un triángulo.
Por último, recordar que hay dos tipos de diamétricas de Neely, las que forman una figura de pajarita (abc contractivos y efg expansivos) y las que forman una  figura de diamante (abc expansivos y efg contractivos). Estamos en una diamétrica de pajarita.

He tratado de entender su recuento y observo que las ondas de retroceso B y D son probablemente ondas planas abc siendo la c en ambos casos impulsos terminales.  La onda de avance A es una pauta no estándar, y la onda E de avance según Neely es otra diamétrica más pequeña, aunque a mi sinceramente me cuesta verlo. Quizás es porque Neely hace recuentos sobre gráficos adaptados tal como explica en su libro Dominando la Onda e Elliott, y ese trabajo le ayuda a simplificar el análisis, pero es un trabajo muy pesado que yo no hago y que en cualquier caso no afecta a los resultados en marcos temporales amplios.

Veamos relaciones entre las ondas de la gran diamétrica de Neely de este 2.020:

Onda avance A (no estándar): 25 días. Avanza 31%.
Onda retroceso B (plana): 24 días dando un retroceso que no llega al fibo 23.6% porque retrocede en su punto final un 4%
Onda avance  (no estándar): 26 días. Avanza 15%, es decir un 50% respecto al avance de A.
Onda retroceso D (plana): 19 días, dando un retroceso fibo del 61,8% en su punto de retroceso máximo que es la onda a. En términos totales retrocede un 7,34%.
Onda avance E (diamétrica): 65 días. Avanza un 19%, es decir un fibo 61,8% respecto al avance de A, y siendo el avance de C un fibo del 78,6% de E.

Por la regla de la alternancia es de esperar que la onda F presente variantes respecto a las otras ondas de retroceso B y D:
  1. En estructura parece un triángulo en formación, así que estaría alternando al menos en estructura.
  2. Por % de retroceso podría ser cualquier casi cualquier cosa teniendo en cuenta el límite del nacimiento de la onda E que visualmente está en los 3.000 puntos. Es decir, para mantener vivo este recuento, nos ponemos un límite de retroceso del 100% de la onda E por ahora, y vamos a suponer que los 3.000 puntos no se pueden perder tan rápido. Esto es porque si F retrocediese ese punto más rápido que el avance de la onda E, el recuento como diamétrica no sería viable. Pero estando en la parte divergente de la figura, lo lógico es pedirle al menos un mínimo de un 50% y ya ha cumplido superando el 61,8%. Si comenzase a consumir más tiempo que la onda E, esa restricción de no retroceder el 100% la eliminaríamos.
  3. En términos de proyectar el retroceso de la onda D desde el final de la onda F, el fibo del 161,8% estaría en 3.180 puntos, a penas unos 30 puntos por debajo del mínimo ya logrado. Si hacemos lo mismo con proyecta la onda B desde el final de la onda E, el fibo del 261,8% lo pinchó ya en  en los 3.318 ,y el siguiente fibo, el 361,8 está en los 3.087 puntos, más o menos por donde anda la famosa media simple de 200 sesiones y por tanto una zona de control importante. En cualquier caso, ha cumplido y el rebote podría incluso haberse iniciado en el mínimo del viernes.
  4. Por tiempos ya llevamos 22 días, lo cual se asemeja mucho a los 24 días de la onda B y a los 19 días de la onda D, sin embargo, estando en la parte divergente de esta diamétrica contractiva-expansiva, la onda F puede ser más extensa en tiempo que que la D. Se puede alargar hasta que estemos desesperados. Si le damos un máximo de un 161,8% en tiempo de la onda D puede ser 30 o 31 jornadas. Así que vamos a tomarnos con calma este escenario. Solo se me ocurre un motivo para pensar que no se va a alargar tanto, y es el recuento de orden mayor, en el que la b ya está siendo suficientemente pesada en tiempo respecto a la a para que estemos en ese triángulo expansivo que sospecha Neely. Pero como decía más arriba, puede que estas 2 primeras ondas solo sean parte de una plana. Neely piensa en un triángulo por la violencia de la a, y porque necesita una formación correctiva de unos cuantos años más que le lleve tan abajo como sea posible (¡¡el rango 1.500 puntos a 900 puntos!!), y encaje con el recuento correctivo que comenzó en los máximos del año 2.000, pero las combinaciones para esa gran onda bajista (E) de Neely cumpla su cometido pueden ser infinitas, y no nos podemos ocecar con un solo escenario tan simple con un único patrón como el que dejo bajo estas líneas:

 
Bueno, después de estas disquisiciones delargo y medio plazo que nos dan un marco temporal y de precios para la onda F, que nos indican que le puede quedar algo de recorrido en precio y cierto margen de tiempo, vamos a ver que nos muestra esta semana:

Nos encontramos un rebote prometedor el viernes, pero demasiado tardío para el escenario más alcista que manejaba con la pequeña diamétrica. Lo descartamos por tanto y vamos a examinar el escenario más bajista que presenté la semana pasada con un triángulo probablemente expansivo por el débil retroceso de la onda b que tenía aún que desarrollar su onda c:

La onda c podría por tiempo haber concluido. La zona verde oscura es la zona temporal de finalización más probable para una onda c de un expansivo, y es donde tenemos el mínimo del viernes (una proyección fibo de la duración de la onda a entre el 1,618 y el 2,618). Otra forma de estimar un plazo de tiempo razonable, siendo a y b distintas en tiempo, c podría haber durado la mitad de la suma de a y b en tiempo, en el mínimo absoluto del jueves 24 de septiembre, pero por el movimiento vacilante posterior, la onda c, si ha concluido, no puede haber sido hasta el mínimo del viernes. Pero este escenario tiene un problema: no se ha alcanzado por precio aún la cota bajista de la onda c, que sería al menos igualar a la onda a en recorrido de precio (3.183).

Por otra parte, llama la atención la canalización tipo cuña bajista, que amenazaba al cierre del viernes con romper arriba. ¿Ha terminado incluso el triángulo y nos vamos a atacar bien arriba?

Creo que es bueno manejar siempre al menos dos escenarios alternativos, uno alcista y otro bajista, y mantener la mente abierta. Vamos a comenzar por el escenario más alcista:

Pensar que la onda F ha concluido con el formato de una una pauta no estándar:
Este escenario obliga a superar los 3.320 a lo largo del lunes, y a superar 3.430 puntos antes de que concluya la sesión del 7 de octubre

El escenario bajista es que la onda onda c aún puede estar en formación, para ello lo lógico es ver una sesión el lunes que no rebasa los 3.320 (sin que esto sea más que un indicio), no se supera en ningún caso los 3.345 y se alcanza el objetivo bajista de los 3.180 puntos durante semana. Este escenario tan dramático sigue sin ser el que más el que más convence si bien no lo descarto en absoluto porque el rebote del viernes no tuvo toda la chispa esperable de una arranque de nueva pauta, y vino sin apoyo de volumen. 



domingo, 20 de septiembre de 2020

O rebote fuerte hacia nuevos máximos o se desmorona el SP500

 

En el SP500 se acumula una tercera semana bajista pero no es tan grave por ahora como parecía por la vela de giro semanal en máximos históricos, casi una envolvente completa. Las siguientes dos velas bajistas no pueden conformar junto con la primera "3 cuervos negros" porque realmente no son velas tan poderosas en términos de movimiento de precio. Aún así, la amenaza asoma.

Por otra parte el SP500 tiene por debajo varios elementos técnicos de soporte, y aún podría perder casi otro 7% sin que fuera realmente alarmante. Por debajo de los 3.150 los nervios se dispararían.

Precaución, eso sí, porque el sentimiento comprador reinante basado en, a mi juicio temeraria, percepción de que la FED o los bancos centrales van a estar inflando indefinidamente el mercado, o que veremos una pronta vuelta de la economía a niveles pre-covid, se podría esfumar. De hecho, esta semana los hedge funds han llevado su saldo vendedor a máximos históricos, en contraposición al pequeño inversor que sigue sobrecomprado y apalancado especialmente en las Tech más populares buscando participar de la oportunidad de los negocios digitales. Por el momento los institucionales no han hecho mucho por mover el mercado y observan. Esta semana se ha roto la tendencia bajista de volumen, puede haberse dado alguna capitulación de pequeños inversores y está entrando dinero desde posiciones de cash, deduzco que desde institucionales que liquidaron más arriba y han recargado un poco sus carteras.

En los mercados privados comienza a entrar dinero:


Mi impresión es que puede quedar un tramo alcista antes de un saneamiento de mayor envergadura que el presente, lo cual no significa que la corrección actual haya terminado, aún no hay signo de recuperación de la tendencia alcista, y mientras que esté por debajo del 3.400, el SP500 está vulnerable. 


Desde los 3.000 puntos, no habíamos tenido tanta volumen en diario. Este detalle, junto con todos los posibles soportes presentes antes de que la tendencia alcista dominante se pueda truncar, contribuye pensar que estamos en una corrección que no se alargará mucho.

Desde máximos, me parece que la caída vertical hasta el 8 de septiembre incluido, se puede identificar como un expansivo no restrictivo de Neely, respetando sus reglas estándares:

a) al menos 4 de las 5 ondas deben retroceder un 50% la anterior, y 

b) Solamente veremos 4 puntos de tangencia.

La presencia de un triángulo expansivo no restrictivo alerta de una formación correctiva compleja, siendo la primera onda podría ser el comienzo de muchas alternativas que se irán acotando según veamos evolucionar las siguientes ondas del grupo.

Después de este triángulo expansivo, que de momento he etiquetado como una onda "A", con la pérdida de los mínimos, parece lo más plausible que se haya finalizado una onda "B" con forma de plana


Como esta onda B es un retroceso del 38,2 de Fibonacci, la onda A no era impulsiva, y esta onda B ha consumido el doble de tiempo de la onda A quedan descartadas muchas figuras, siendo la más probable otro triángulo expansivo de carácter muy bajista.

Este escenario tan dramático no me convence. Para darle credibilidad tendríamos que tener esta semana próxima muy bajista (una pérdida mayor del 7%). Si se diera esa circunstancia, perforando los 3.150, habríamos obviamente iniciado un nuevo mercado bajista para varios meses.

Me inclino más por el siguiente escenario alternativo con una diamétrica de Neely desde máximos, lo que habilita un escenario con rebote fuerte de manera inminente:


No es una diamétrica muy canónica, con una onda "b" que retrocede a la onda "a" entre el 38,2% y el 50%, y con una onda "a" más extensa en tiempo que la onda "b" y la "c", pero creo que no va contra ninguna norma de Neely.

Vamos a ver qué hace el precio, la onda "g" en formación podría meterse por debajo de la directriz "c-e" o no. No es obligatorio. Sabremos que la diamétrica habrá acabado por la reacción contraria a la onda "g" bajista:

En orden de prioridad, estas son las cosas que puede esperar después de la onda "g" de un Diamétrica. La onda inmediatamente después de la onda "g" será más grande y más rápida que cualquier tramo en la misma dirección (bajista en este caso) que haya ocurrido durante la onda "g". A continuación, si esa onda posterior a la "g" también es más grande y más rápida que las ondas (alcistas en este caso) "b", "d" y "f" dentro del Diamétrica, entonces la Diamétrica termina un solo tramo de una formación más grande, lo cual en nuestro escenario implica un ataque a los máximos históricos del SP500.

Si el movimiento después de la onda "g" no es más grande y más rápido que las ondas "b", "d" y "f" dentro del Diamétrica, entonces probablemente se esté formando una onda X que habilite otro tramo bajista pero no tan violento como el escenario del triángulo expansivo.

Un escenario con un rebote sin nervio que no recuperase los máximos anuales, sería que la diamétrica formase un tramo de un patrón continuo más grande como la onda 1 bajista de una formación terminal desde máximos. Para que esto tenga encaje hay que valorar recuentos mayores, y estaríamos hablando de que la caída del covid fue el comienzo de la A de una Plana, el rebote  máximos la B de la plana, y ahora estaríamos iniciando una C terminal, lo cual también sería un escenario bastante bajista en el 2021 pero tremendamente alcista en el 2022.

Ahora mismo el escenario más probable que baraja Neely es que estemos todavía rebotando a la vertical "a" bajista (sospecha de un expansivo en formación para la onda E) y no se haya iniciado aún una corrección severa:



Mientras no perdamos los 3.150, me parece lo más probable. Si la semana que viene se logra sobrepasar la zona de 3.400 con violencia alcista, este escenario se refuerza. Un giro fuerte tras un clímax previo de entusiasmo alcista con la obtención de nuevos máximos históricos es posible.

Por ahora ese rebote no ha asomado, de momento el precio sigue cayendo, y una cuarta vela semanal bajista no es descartable en ninguno de los escenarios descritos, si bien se debería ver cierta reacción alcista al final de la semana para seguir confiando en el rebote brioso que espera Glenn Neely como escenario principal.